Reflexiones sobre la evolución de los encastes

Algunas consideraciones tomadas del programa de Canal+ Toros “El Kikirikí”:

  • La creación del toro bravo ha sido la principal contribución de España a la zootecnia mundial. Hay que reivindicar este patrimonio genético a nivel internacional.
  • Según criterio FAO (menos de 1.000 hembras y de 20 machos), hay encastes de la raza de lidia que podrían ser considerados como “especies en extinción”. Fuera del encaste Domecq, hay unas 14 líneas que están en una situación compleja. Miguel del Pino plantea este argumento aquí.
  • Las regulaciones de la UE en materia de saneamiento mandan al matadero a un patrimonio muy valioso, pero no se ha articulado una defensa política y legal, ya que se sigue equiparando al ganado de lidia con el bovino de carne.
  • Hay unas cuatro ganaderías que concentran buena parte de los toros lidiados por las figuras. Ello reduce el interés de otros toreros y de muchos aficionados por conocer otro tipo de toros.
  • Las técnicas de reproducción asistida pueden ayudar a conservar especies en peligro de extinción. Mediante bancos de germoplasma o técnicas reproductivas alternativas, se puede asegurar la supervivencia. El problema es que esta es una solución de emergencia que puede ser evitada con relativa facilidad: basta con hacer algo al respecto, considerando que estos toros pueden ser lidiados en las plazas con toda normalidad, evitando así la depauperación de estos encastes.
  • Francia es una salida interesante para parte de este ganado, ya que hay más interés “torista” y los aficionados, que tienen “voz y voto” en la estructura sectorial, reclaman con más éxito la variedad de encastes.
  • La mayoría de los medios de comunicación sirven como comparsa a las figuras, culpando al toro de cualquier problema, especialmente cuando se sale del “monoencaste”.
  • Convendría tener en cuenta la variedad de encastes a la hora de concesionar la gestión de las plazas. Los pliegos deben introducir este criterio con urgencia.
  • Una propuesta complementaria y más radical consistiría en confeccionar los carteles de las Ferias con un sorteo que agrupe en un bombo a toreros y en otro bombo a ganaderías.

La web Datoros.com trata la cuestión haciendo las siguientes consideraciones y aportando la gráfica adjunta:

ganaderiasencastespeligro1

José A. Risoto ha tratado el tema con un campo de estudio más amplio: 1978-2010.

  • Agrupa los siguientes encastes: Domecq, Núñez, Saltillo/Santa Coloma, Murube, Atanasio/Conde la Corte y Otros (Miura, Cuadri, Samuel, Prieto de la Cal, Partido de Resina…).
  • En 1978, Domecq aportaba el 13,8% de los toros lidiados, Núñez criaba el 5,7%, Saltillo/Santa Coloma llevaba el 21%, Murube generaba el 6,8%, Atanasio/Conde la Corte se repartía el 10,5% y el grupo “otros” suponía el 42,5%.
  • En 1999, los porcentajes eran los siguientes: Domecq 41,6%, Núñez 18%, Saltillo/Santa Coloma 6,1%, Murube 5,9%, Atanasio/Conde la Corte 11,6%, “otros” 16,9%.
  • En 2010, los porcentajes fueron los siguientes: Domecq 66,1%, Núñez 12,2%, Saltillo/Santa Coloma 6,4%, Murube 2,3%, Atanasio/Conde la Corte 6,5%, “otros” 6,6%.
  • Es importante señalar que el volumen de toros lidiados fue mucho mayor en 2010 que en 1978: de 1.045 a 4.197. Por tanto, un menor porcentaje no implica un menor tamaño de la ganadería, sino un peso relativo más bajo.
  • El peso de Domecq ha ido del 13,8% en 1978 al 41,6% en 1999 al 66% en 2010. La caída de Atanasio/Conde la Corte y del grupo “otros” es de 15 puntos porcentuales en el periodo observado. Llama la atención que Saltillo/Santa Coloma mantiene una “cuota de mercado” reducida pero relativamente constante, en niveles del 6%.
  • La bonanza del encaste Domecq no se reparte igual por ganaderías: las que crecen de forma ordenada son Cuvillo, Juan Pedro, Domingo Hernández, Zalduendo y Jandilla; las que pierden fuelle son El Torero y Montalvo; las que crecen son El Pilar, Fuente Ymbro y Torrealta.
  • El encaste Núñez pasa de casi el 18% a poco más del 12% entre 1999 y 2010. Su comportamiento a lo largo de los años fue variado, pero con la crisis se aceleró su caída. Ganaderías de esta categoría incluyen a Alcurrucén, José Luis Pereda, Cebada, Carlos Núñez o Manolo González. Ha desaparecido la de Gabriel Rojas, que lidiaba más de 100 toros a comienzos del siglo XXI.
  • El encaste Santa Coloma mantiene peso relativo a lo largo del tiempo: 6,09% en 1999, 6,36% en 2010. Nunca supera el umbral de 400 toros al año pero la oscilación es mínima. A la cabeza de este grupo está la ganadería de Victorino, con Adolfo y Ana Romero en números positivos y La Quinta experimentando un crecimiento significativo.
  • Atanasio/Conde de la Corte pierde peso en los últimos años: del 11,6% en 1999 al 6,48% en 2010. Las ganaderías de este encaste incluyen nombres como Valdefresno, Puerto de San Lorenzo, Fraile Mazas, La Ventana del Puerto… además de Bayones, El Sierro o Dolores Aguirre.
  • Murube experimenta una caída importante. Si en 2005 aún aportaba el 5,6% de los toros lidiados, en 2010 se quedó en el 2,3%. La familia Gutiérrez Lorenzo y las ganaderías de Castillejo de Huebra, Luis Albarrán o Jaralta integran esta línea, en la que la familia Murube y su ganadería tiene un peso importante.
  • En el grupo de “otros”, encontamos la regularidad de Miura, Cuadri y Samuel, el intento de recuperación de Partido de Resina o la difícil situación de Vega Villa, Urcola, Veragua, Prieto de la Cal, Concha y Sierra…

Encastes Evolución Domecq Diversidad Monoencaste Infografía Toros

Por su parte, Raúl Delgado hace algunas observaciones críticas en su blog “Los toros en el siglo XXI”. Conviene reflexionar sobre todas ellas a la hora de tratar este tema:

  • La desaparición de encastes es penosa porque uno de los elementos de la Tauromaquia es la riqueza genética de la cabaña brava. No obstante, el problema es tan penoso como antiguo, pues esos mismos encastes que hoy llamamos históricos sustituyeron a otros anteriores que también desaparecieron en su día.
  • El aumento de peso, pitones, alzada y edad ha sido la norma desde los 70, y esto ha condenado al ostracismo a determinados encastes. En cierto modo, el torismo contribuye a dicha decadencia.
  • Como señaló José Luis Lozano en Canal+ Toros, “muchos de los encastes y ganaderías históricas han sido muy mal gestionadas y descuidadas por los herederos de sus creadores”.
  • La Tauromaquia ha cambiado de acuerdo al gusto del público. Hoy pesa más el tercio de muleta, prima un toreo más limpio y pulcro, se aplauden los muletazos largos y lentos…
  • El encaste Domecq no es un grupo unificado. ¿Qué tiene que ver un toro de Fuente Ymbro con uno de Juan Pedro?Un lector añade lo siguiente al último punto:

    “No creo que Domecq sea un encaste unificado. Porqué, pues porque hay diferencias, incluso morfológicas entre un toro de Jandilla y uno de Zalduendo y ambos son diferentes del de Juan Pedro. No digamos cuando entran las lineas provenientes de estos, es decir: El Ventorrilla, Luis Algarra, Las Ramblas, etc.”

    “¿Por qué al poco tiempo de comprar Graciliano Pérez-Tabernero al Conde de Santacoloma, ya se les llamaba “gracilianos”?. Antes de Graciliano pasó con los “contreras” y algunos ejemplos más. Sin embargo y después de 30 años de ganaderías separadas entre los Domecq Solís, aunque insisten en que es lo mismo”

¿Qué análisis de sector hacen los “toristas” preocupados por estas ganaderías? Aquí una interpretación:

La capacidad de negociación de los proveedores depende de las características del sector, tales como el número de proveedores, su importancia en la cadena de valor o su concentración. Basándonos en estos criterios, podemos decir que el poder de negociación de los proveedores en el sector de los toros  es muy muy alto.  Así, como explicó en 2011 el profesor Juan Medina, cinco empresas controlaban dos de cada tres corridas organizadas en plazaseuropeas de 1ª y 2ª. Solamente Choperita y Chopera acumulaban un 40% de la demanda potencial.
concentracion_empresas_corridas_11
De hecho, todos sabemos que la industria taurina se caracteriza por proveedores  que suelen formar asociaciones colusorias, imponiendo producto y precios. Eso sin tener en cuenta que la mayoría de empresas de plazas de toros son también apoderados, y en muchos casos también ganaderos. De aquí se desprende que los clientes no tienen apenas poder de negociación.
Aunque la amenaza de prohibición de los toros ya viene de lejos, los públicos actuales buscan espectáculos más cercanos a las enseñanzas de Disney, más que a una contienda en la que se pueda llegar a ver la muerte en directo. De ahí la ponderación, en el momento actual, de la estética de los toreros y el enaltecimiento de su figura por encima de la del toro, llevando incluso a estas caprichosas corrientes que velan por la proliferación de indultos y la eliminación de la suerte suprema y el tercio de varas. La estética por encima de la ética. La merma en la verdad de la lucha entre hombre y animal hace que se edulcore el espectáculo. De aquí se desprende que se instala una degeneración comercial del espectáculo cuando pierde emoción e imprevisibilidad. Un no-aficionado no ve si el toro es bravo o no, pero sí ve cuando saca la lengua, o cuando se le falta el respeto al animal.  La amenaza de sustitución no viene solo por lo incruento de otros espectáculos, sino también por lo artificial de de los elementos que entran en juego en una corrida. A la larga, un simulacro de corrida de toros es más nocivo que todas las tardes un tercio de varas con tres reglamentarias entradas al caballo.
En muchos casos, este componente es el principal determinante de la competitividad de la industria. En el escaparte del sector que serían las grandes ferias, la competencia entre rivales es mínima. Esto hace que el nivel de exigencia cada vez sea más bajo. Como nos dejó dicho Lord Kelvin que yo siempre le he oído a David Díez, “lo que no se define no se puede medir, y lo que no se mide  no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”. Cada vez es más bajo el listón que se marcan los toreros. Ganaderías monotemáticas y carteles repetidos impiden una mejora de la cabaña brava y del escalafón como tal. También se pierde exigencia en el trapío, la bravura, y las propias características zootécnicas de la raza.

Sirva como apunte otro dato importantísimo aportado por el profesor Medina:  en 2010 los encastes derivados de Parladé representan el 86,7% de los toros lidiados en las plazas españolas de primera y segunda. A una gran distancia se encuentran Albaserrada (4,2%), Murube-Urquijo (1,6%) y Santa Coloma (1,1%). El encaste Domecq está presente en el 62,3% de los toros corridos en festejos de 1ª y 2ª. Dentro de la estirpe Parladé le siguen en presencia, aunque bastante más escasa, Atanasio (8,7%), Núñez (7%) y Torrestrella (3,4%).

Porque cuando en el Congreso decimos que en España se ocupan 540.000 hectáreas de territorio gracias a los toros esto es debido a las 236.515 cabezas de ganado bravo existentes, y no a las fincas ni los cortijos de los poderdantes. Cuando se dice la recaudación en 2009 ascendió a 41,4 millones de euros (casi seis veces más que cine español y tres veces más que el teatro) no es porque los toreros se sientan a gusto y puedan expresarse, sino porque delante hay un toro criado durante cuatro años (aunque lo suyo es que tuviese cinco).

Por último, recomiendo la web de la Plataforma por la Diversidad de Encastes para saber más sobre este tema.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s