Victoriano del Río: “todo vendido” para 2018

El ganadero madrileño Victoriano del Río pasó por los micrófonos de Es Toros en esRadio el pasado domingo día 10 de noviembre para hacer balance de su temporada en 2017 y avanzar los ingredientes centrales de lo que será su año 2018.

Victoriano del Río aseguró en las ondas que la temporada recién terminada “ha sido francamente buena”. Destacó las corridas de Murcia, Pamplona, Madrid o Sevilla y remarcó la exigencia que se le pide a sus hierros. El ganadero afirmó que es “muy fuerte” y que los aficionados ya no le piden “que embista un toro o dos” sino que “tienen que ser tres o cuatro toros” porque en caso contrario “no es buena”.

Sin embargo, el interés de los toreros, los empresarios y los aficionados por esta ganadería se demuestra con un dato que el propio ganadero señaló durante la entrevista: tiene todo vendido para 2018, “otra vez”. Victoriano del Río afirmó que tiene “una buena camada para 2018” y espera que “los resultados sean como hasta ahora”. Además dijo que tiene “un poso de tranquilidad” porque “las grandes ferias me llaman y cuentan conmigo y si hay toros voy y si no pues lo dejamos”.

En la entrevista en Es Toros el ganadero recordó al toro Dalia relacionándolo con ese nivel de exigencia que se le pide tras el triunfo de Manzanares en Las Ventas en la Corrida de la Beneficencia de 2016. Victoriano del Río dijo que “Dalia ocurrió y es historia, una historia muy bonita, pero ha pasado. Y, digamos, lo puedes tomar como modelo o recuerdo de lo que para ti es el toreo”. “Hay que intentar que otra faena vuelva a superar a aquella”.

Otro de los asuntos que también trató fue los estudios sobre la clonación y la genética que llevó a cabo en Houston. Victoriano del Río señaló que “en ningún caso la clonación se hace pensando en repetir la lidia” porque esos seres “son cada uno de una forma”. “Hay matices o maneras de embestir” diferentes. Pero la idea de ese estudio es encontrar “algún gen” con el que te puedas quedar y que “perdurara en toda la raza”. También dijo que esos animales modificados o clonados “no se pueden traer vivos” porque “hay enfermedades que no admite la UE. Ese es el asunto”. Aunque ya no está tan encima de esos estudios el ganadero reconoció que no los ha abandonado “porque la carga genética está allí”.

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La transición hacia la empresa taurina moderna

José Carlos Arévalo y José Antonio del Moral firman en “La guerra secreta” (1986) unos interesantes párrafos sobre el devenir de la empresa taurina moderna. Los rescatamos gracias al blog “Galleo del Bú”.

“Es un tópico excesivamente manido recurrir a Ortega y Gasset para recordar que la fiesta de toros es un espejo lúdico y fiel de la realidad más profunda de cada época. Pero como todos los tópicos, alberga una gran dosis de verdad. Puede afrimarse, y no es más que un hallazgo referencial, que la España bipartidista de Cánovas y Sagasta compartía esa misma dicotomía con la rivalidad de Lagartijo y Frascuelo”

“Es cierto que, tras la muerte de Joselito, y la implantación del orden belmontino, empezó la tauromaquia del siglo XX, cuando el espíritu de esta centuria nacía en la primera posguerra. El belmontismo fue un “ismo” estético contemporáneo de otras vanguardias, como el surrealismo, el cubismo, el futurismo, etc. Y, si vamos, más lejos, a nadie le extraña que, bajo el reinado de Fernando VII, que promovió y persiguió, alternativamente, a realistas y apostólicos, la Fiesta fuera prohibida y después, mereciera una Escuela de Tauromaquia en Sevilla o que, bien visto, la toma de las ganaderías a manos del hidalgo burgués y, hasta entonces, en poder de la aristocracia y del clero, resultara ser una premonitoria desamortización”

“Pero esos ejemplos, entre los muchos que podrían citarse, son simples aproximaciones. Es más contundente seguir el devenir del empresariado en España, desde el siglo XVIII a nuestros días, siguiendo la transformación de la empresa taurina, cuando el sistema productivo español radicaba en las fincas, arcaicas explotaciones agropecuarias, y la explotación de las plazas estaba en manos de las antiguas maestranzas, de las juntas de hospitales, de las corporaciones locales. Entonces, el empresario de toros eres un pequeño concesionario que, en ocasiones, sólo detentaba la contrata de uno o varios tendidos para su comercialización pública (el vicio nacional de no pagar en los toros es una cuestión de prestigio social que procede de esta época)”

“Su expansión y desarrollo coincide con el de la pequeña empresa, nacida en los intersticios consentidos por la comercialización de los productos agrarios y la permisividad de los gremios. La atomización de empresas taurinas pervivió en el campo hasta el éxodo rural de los años cincuenta de nuestro siglo y, en las urbes, hasta finales del XIX. Ello permitió a toreros y ganaderos ser los grandes señores del negocio durante la pasada centuria y un poder absoluto a José y Juan, que sólo tuvieron enfrente a muchos, dispersos y pequeños empresarios”

“En la década de los 20, surge, por fin, la empresa taurina, el empresario capaz de conseguir la contrata de varias plazas y, Pagés, que incluso obtiene para él y su descendencia la explotación de la Maestranza de Sevilla, es el símbolo paradigmático de todos ellos. Más tarde vendrían las grandes familias: Chopera, Jardón, Balañá… Fueron todos ellos excelentes aficionados, inteligentísimos taurinos, que comenzaron su verdadera expansión en los años 40, cuando las administraciones locales habían dimitido de sus funciones”

“La libertad de movimientos que se permitió en los 50, a patronos, y el desarrollo económico de los 60, consagraron su conquista y la configuración de una oligarquía ya libre del acoso impuesto por dos grandes apoderados, Domingo González “Dominguín” y José Flores “Camará” que, con la fuerza de Luis Miguel y Manolete, mandaron en la fiesta y fueron, intermitentemente, grandes empresarios”

“Joselito El Gallo, El Rey de los Toreros”: un libro de coleccionista firmado por Paco Aguado

En 1999, la editorial Espasa-Calpe publica el libro “El Rey de los Toreros”. A lo largo de más de 400 páginas, Paco Aguado hace un repaso fascinante de la carrera de José Gómez Ortega, Joselito El Gallo, uno de los toreros más importantes de la historia de la tauromaquia. Es complicado encontrar ejemplares de la obra, cuya reedición ha sido solicitada por numerosos aficionados a través de las redes soiales. Aguado se sentó hace algunos años con Canal Plus Toros (hoy Toros TV) y repasó los ingredientes centrales del libro. Destacamos algunas de sus declaraciones sobre la obra.

Se da por sentado que Juan Belmonte es el creador del toreo moderno, pero cuanto más indagas acabas descubriendo que las aportaciones de Joselito El Gallo fueron tanto o más importantes. Hablamos, además, de aportaciones dentro y fuera del ruedo: cambió el toreo pero también las estructuras de la Fiesta. 

La mítica figura de Belmonte ha tapado la dimensión de Joselito. Pero, para llegar a desentrañar la verdadera relevancia que tuvo El Gallo, hace falta estudiar muchos textos, muchas crónicas… además de reunirse con ganaderos y toreros de la época. 

Se le considera el último torero de la época antigua, como el final de la lidia sangrienta y dura del siglo XIX que da pie al espectáculo artístico que es la corrida de toros del siglo XX, ligado a la figura de Belmonte. En mi opinión, esa evolución vino de la mano de ambos. De hecho, creo que el toreo moderno es una fusión de las aportaciones de ambas. 

Joselito cambió la concepción ganadera, con una nueva interpretación del toreo que requería otro tipo de toro. También influyó en las empresas, por ejemplo planteando la ampliación de aforo de las plazas. Además, determinó una nueva forma de administrar la carrera del torero. Tenía una visión de futuro. 

Protagonizó 670 tardes, en las que estoqueó 1.530 toros. Se encerró 23 tardes. Basaba su temporada en las principales Ferias. En Madrid comparece 81 tardes (11 orejas y un rabo), 64 en las distintas plazas de Barcelona, 58 en Sevilla, 55 entre Bilbao y San Sebastián, 49 en Valencia… 

Crece en un entorno muy taurino y se convierte en un niño prodigio del toreo. La transmisión oral de entonces era muy importante: no había escuelas taurinas, cintas de vídeo, retransmisiones televisadas… De modo que Joselito demostraba una gran capacidad de asimilación. Tras muchos años deslumbrando como becerrista y novillero, toma la alternativa con apenas 16 años y tiene un impacto enorme. Aquello supuso un gran vuelco para el escalafón. 

Por aquel entonces, después del enorme peso que adquirió Guerrita, vuelve a cambiar el equilibrio de poder y los ganaderos retoman el timón en los despachos. Pero el éxito de taquilla de Joselito le permite dar la vuelta a aquella situación y convertirse en un torero que manda en el toreo. 

Joselito venía de un entorno económico poco favorecido, pero su hermano Rafael empezó a despuntar en el escalafón y a ganar dinero. Como Bombita vetaba a Rafael, Joselito se obsesionó con él, lo que explica que compartiesen cartel 257 tardes. También alternó 154 veces con su hermano Rafael y otras 139 con Rodolfo Gaona. 

En el ruedo tenía una enorme capacidad, aprovechaba muy bien los terrenos y las querencias, sabía resolver los problemas de aquellos toros de embestida menos definida… En banderillas era un espectáculo. Su repertorio capotero era muy variado. Y en la muleta tenía mucho poder. Con apenas 17 o 18 años, reunía suertes antiguas y desarrollaba el toreo en redondo que hasta entonces apenas se había desplegado. 

En 1915 torea su primer mano a mano con Belmonte. Fue en la plaza de toros de Málaga. Es la primera vez que se anuncia como Joselito y no como Gallito, que era su nombre artístico. En un primer momento, Joselito pensó en acabar con él y dominar la Fiesta en solitario. Muy inteligentemente, toma nota de lo que ocurrió con Guerrita, que dominó sin rival y acabó aburriendo al público. Joselito se da cuenta que Belmonte no es tanto su rival como su complementario. Por eso, empieza a tomarle como su protegido. 

Se decía entonces que no había ninguna corrida en la que no estuviese presente la mano de Joselito. Imponía todas sus condiciones, influenciaba en los carteles… Sus partidarios se enfrentan con los de Belmonte. En aquella época hay un partidismo exagerado entre “gallistas” y “belmontistas”, sobre todo en Sevilla. Pero ellos tenían un trato amistoso. Se llevaron muy bien. Belmonte confió siempre en Joselito. Viajaban juntos a las Ferias, conversando en el mismo vagón hasta llegar a la estación, punto en el que se separaban para que no se les viese juntos. 

Joselito es el máximo responsable de encontrar el toro que necesitaba el toreo moderno que estaba apareciendo de la mano suya y de Belmonte. Su influencia en la ganadería es vital para el desarrollo del toro del siglo XX. Hay una diferencia entre el toro antiguo y el moderno. Joselito era un torero dominador, que podía con los toros de todas las ganaderías, pero fue desdeñando los hierros antiguos en busca de la bravura moderna. En su primera temporada mata nueve corridas de Miura, pero en su último año apenas estoquea un encierro de Zahariche. Las faenas pasan de volcarse en el primer tercio a centrarse en el tercer tercio. Los ganaderos ya llevaban algunos años ampliando el criterio, pero fue con Joselito cuando se produce un vuelco clave. 

Se pasaba el invierno encerrado en el campo. Era amigo íntimo de los ganaderos. Participaba en los tentaderos, en la selección… Y conduce a un toro más completo, que embiste con más profundidad, con más recorrido en la muleta… Pasamos del toro de la corrida como lucha al toro de la corrida como arte. Y Joselito está en el centro de esa evolución ganadera. 

Es paradójico, pero la Edad de Oro es una de las épocas en las que se dieron menos toros. Había apenas 40 toreros en el escalafón y la gran mayoría sumaba muy pocos contratos. Lo único que interesaba era ver a Joselito y a Belmonte. Gallito bloqueó el ascenso de toreros más similares a su corte, como Gaona. Sin embargo, sabía que la irregularidad de Belmonte era un buen contrapunto a su regularidad, por eso protegía a quienes muchos veían en su rival. 

Eran años de masificación en la participación política y social. Joselito capta ese cambio y promueve un aumento del aforo de las Plazas de Toros, bien construyendo nuevos recintos, bien ampliando la capacidad de cosos ya existentes. En Sevilla decide impulsar una nueva Plaza, la Monumental, que supuso un auténtico reto al poder de las élites de la ciudad, personificadas en la Maestranza. 

Aquella época era compleja para el transporte, el grueso de los desplazamientos había que hacerlos en tren. Joselito era un maestro de la logística, lograba sumar más de 100 contratos a pesar de la menor comodidad de aquellos viajes. Toreaba tres o cuatro fechas en cada Feria importante, apoyándose en su enorme capacidad para administrar y organizar la temporada. Además, contaba con un hombre, Juan Soto, encargado de reseñar en el campo las corridas que iba a lidiar durante la temporada. 

Hubo una reunión en el Hotel Palace de Madrid. Los empresarios pretendían plantarse frente a él, exigirle una reducción de honorarios… Joselito se plantó en aquella cita y les espetó que iba a tomarse un café a Lhardy y que, a su regreso, esperaba que la reunión estuviese disuelta. En efecto, cuando regresó se habían marchado todos. Sabía manejarse dentro de la Plaza, pero también en los despachos. Dominguín y Camará son los primeros apoderados modernos, pero sus prácticas son básicamente la continuación de las estrategias que desplegó Joselito. 

Los públicos empiezan a hartarse de Joselito cuando Belmonte se casa en Lima y se retira temporalmente de los ruedos. Llega la soledad del triunfador, una exigencia mucho mayor que, al contrario que en los años de competencia, le granjea un número creciente de críticas. En la prensa especializada, Gregorio Corrochano pasa de ser uno de sus grandes valedores a cargar contra él con mucha fuerza, un giro que coincide con la construcción de la Monumental de Sevilla. A esto hay que sumarle la muerte de su madre, el enfado con su hermano Rafael por su decisión de no retirarse… Gallito llevaba el peso de la tauromaquia casi en solitario y, en mi opinión, todas aquellas circunstancias le sumen en una depresión. 

Corrochano se encuentra con Corrochano en una comida que busca apaciguar las críticas tan duras y perjudiciales que estaba sufriendo por aquel entonces. En ese almuerzo se acuerda su participación en Talavera. La víspera, Joselito torea en Las Ventas junto a Belmonte. Ese día, un grupo de aficionados insulta a ambos toreros en el patio de cuadrillas. Les llamaban “ladrones”. Ese día hubo broncas, silbidos, almohadillazos… Joselito sale muy deprimido y sacudido de Madrid, sugiriendo incluso a Belmonte la posibilidad de retirarse temporalmente.

Su muerte en Talavera es el triste final de una carrera corta, pero muy intensa. De los 16 a los 25 años, modernizó el toreo más que ningún otro matador. Quizá la figura de Belmonte es más artística y más romántica, pero la vida y obra de Gallito me lleva a concluir que el verdadero inventor del toreo moderno fue él. 

Nautalia crea un nuevo departamento para la representación de toreros, con Román como primer cliente

La empresa turística Nautalia, accionista de Plaza 1, entra en el campo del apoderamiento. Román Collado será el primer cliente de un nuevo departamento que promete al torero valenciano “una representación integral, que irá desde la mera representación taurina hasta la contratación de viajes, alojamiento, marketing y asesoramiento legal y financiero”. El equipo que dirigirá la carrera de Román estará encabezado por Rafael García Garrido, Nacho Lloret y Fran Vázquez.

La Corrida Guadalupana dejará 450.000 euros a las víctimas del terremoto

La Corrida Guadalupana del martes 12 de diciembre en la Plaza México podría generar un donativo de hasta 10 millones de pesos si se agotan las 45.000 localidades del recinto. Esta cantidad, equivalente a 450.000 euros, ha sido estimada por el torero Mario Zulaica, que confirmó que ya se han vendido 28.000 localidades para el festejo.

A esta cifra hay que sumarle las aportaciones que harán Enrique Ponce y Sebastián Castella. El maestro de Chiva ha anunciado que entregará los honorarios de su triunfo en La México a la Fundación Carlos Slim, que quintuplicará la cifra recibida para aumentar la ayuda concedida a los damnificados por el terremoto que golpeó a México hace un trimestre. Además, el torero galo ha anunciado que subastará el traje de luces con el que compareció el 10 de diciembre en el embudo de Insurgentes, también con el objetivo de entregar el donativo a las víctimas del seísmo.

Javier Sordo habla de la Temporada Grande 2017-2018 a dos días del 12-D

La Plaza México fue inaugurada en 1946, con una corrida en la que se anunció Manuel Rodríguez Manolete. Su construcción fue desarrollada bajo petición del empresario Naguib Simón Jalife, un hombre de negocios nacido en Yucatán y de procedencia libanesa. La idea original era levantar un complejo que albergase un recinto taurino, un estadio de fútbol, un centro comercial, un complejo deportivo, un club social… Sin embargo, los problemas financieros del consorcio que impulsaba el proyecto obligaron a priorizar, limitando la actuación final al desarrollo de la plaza de toros y el recinto futbolístico.

Durante veinticinco años, la Plaza México ha estado en manos del Grupo Alemán, que encomendó a Rafael Herrerías la dirección del recinto. La caída de asistencia en los últimos años animó a la propiedad a buscar un relevo en la gestión. Así fue como nació la empresa Tauroplaza México, integrada por el célebre arquitecto Javier Sordo y el magnate empresarial Alberto Baillères, ambos ganaderos de bravo y grandes aficionados a la Fiesta Brava. Además de su candidatura se estudiaron otras cuatro propuestas empresariales, pero la decisión final entregó a Sordo y Baillères un contrato que abarca desde 2016-2017 hasta 2020-2021.

Javier Sordo pasó por los micrófonos de TDN el pasado 10 de noviembre para hablar del rumbo de la Temporada Grande 2017-2018. Entrevistado por Rafael Cue, hizo las siguientes declaraciones: “la gente ha salido muy contenta con el arranque de Temporada. Han ido pasando cosas importantes, sobre todo el triunfo de Enrique Ponce. Pero, ante todo, el esfuerzo que estamos haciendo es el de mejorar la experiencia de quien viene a los toros. Estamos acostumbrados a maltratar al espectador. Eso no puede seguir así. Por eso, hemos renovado las butacas, hemos cambiado los accesos, hemos mejorado la atención, hemos actualizado la comunicación, hemos reforzado los carteles…”.

En lo que va de Temporada, la asistencia ha sido muy satisfactoria en las tres primeras fechas, gracias al tirón de El Juli, Pablo Hermoso de Mendoza y Enrique Ponce. La empresa ha comunicado que vendió 80.000 entradas para dicho festejo, lo que arroja un promedio superior a los 25.000 asistentes por corrida. Algo más floja fue la concurrencia en el cuarto cartel (alrededor de 10.000 personas) si bien el quinto festejo programado para el 12-D está llamado a hacer historia, con 45.000 espectadores para la Corrida Guadalupana en la que se anuncian Pablo Hermoso de Mendoza, José Tomás, El Juli, José María Manzanares, Joselito Adame, El Payo, Sergio Flores y Luis David Adame.

TVE: Comparando las audiencias y los costes de producción de “Hora Punta” y las corridas de toros

El programa Hora Punta se emite en TVE de lunes a viernes, entre las 22:00 y las 22:30 de la noche. Su coste ronda los 40.000 euros por programa, según han publicado varios medios de comunicación a raíz de su negociación para 2018. Hablamos, por tanto, de un coste medio de 1.300 euros por minuto. En cuanto a la audiencia, medios especializados como Vertele, Bluper o Formula TV señalan que el seguimiento medio del programa se mueve en el entorno del 8-10%, por debajo del promedio de TVE.

Comparemos los datos de Hora Punta con los de las escasas retransmisiones taurinas emitidas después de que el PP acabase con la prohibición decretada por el PSOE. Según ha informado la Corporación, el coste de las retransmisiones ronda los 15.000 euros, cifra que no incorpora el pago de derechos de imagen, en el marco del pacto suscrito por el sector con el ente público. La duración de los festejos taurinos ronda los 150 minutos, de modo que el coste medio de las corridas ronda los 100 euros por minuto, trece veces menos que Hora Punta. A cambio, la audiencia obtenida por los toros ha sido siempre superior al promedio de audiencia de TVE (ver datos para 2012, 2013, 2014, 2015 (1), 2015 (2) y 2016), con una cuota media del 10,3%.

Valga esta comparación para dejar claro:

  1. Que la apuesta por los toros tiene sentido en términos de audiencia.
  2. Que las emisiones también resultan rentables en términos de coste.
  3. Que la apuesta de TVE por los toros ha pasado de ser nula en los años del PSOE a decepcionante en los años del PP.
  4. Que el número de festejos emitidos en televisión en abierto ha bajado sustancialmente con los años, lo que reduce la posibilidad de captar público y aficionados.
  5. Que el sector debe tomarse en serio el aumentar su presencia en la pequeña pantalla.