Morante podría volver a los ruedos en Jerez, entre el 10 y el 12 de mayo

Tras su retirada sorpresa a mediados de la temporada 2017, Morante de la Puebla ha dado un giro a su carrera y ha empezado a perfilar su regreso a los ruedos. Según reconoció en los micrófonos de TOROS, en una entrevista concedida a David Casas el pasado 12 de diciembre, “la idea es volver después de Sevilla. Y lo más cercano a Sevilla… es Jerez”. Teniendo en cuenta las fechas de la Feria del Caballo, esto supondría que el regreso de Morante se concretaría entre los días 10 y 12 de mayo, siempre que haya acuerdo con la Casa Matilla, gestora del coso gaditano.

Mano a Mano Morante de la Puebla Manzanares
Anuncios

VÍDEO: Faena de José Tomás a “Brigadista”, de Jaral de Peñas, en la Corrida Guadalupana de La México

La Corrida Guadalupana, en vivo: 40.000 personas en el regreso de José Tomás

EN VIVO

  • Entradón en la Plaza México, que roza el lleno.
  • Silencio para Hermoso de Mendoza con el primero.
  • Dos trofeos para Joselito Adame.
  • José Tomás corta una oreja al tercero de la tarde.
  • Silencio para El Payo con el cuarto bis. No se acopló.
  • Apagón eléctrico en la plaza, por espacio de 10 minutos.
  • El Juli, sin opciones con el quinto.
  • Sergio Flores, dos orejas con un sexto para el que buscó el indulto.
  • Templadísimo Manzanares, oreja del séptimo.

La transición hacia la empresa taurina moderna

José Carlos Arévalo y José Antonio del Moral firman en “La guerra secreta” (1986) unos interesantes párrafos sobre el devenir de la empresa taurina moderna. Los rescatamos gracias al blog “Galleo del Bú”.

“Es un tópico excesivamente manido recurrir a Ortega y Gasset para recordar que la fiesta de toros es un espejo lúdico y fiel de la realidad más profunda de cada época. Pero como todos los tópicos, alberga una gran dosis de verdad. Puede afrimarse, y no es más que un hallazgo referencial, que la España bipartidista de Cánovas y Sagasta compartía esa misma dicotomía con la rivalidad de Lagartijo y Frascuelo”

“Es cierto que, tras la muerte de Joselito, y la implantación del orden belmontino, empezó la tauromaquia del siglo XX, cuando el espíritu de esta centuria nacía en la primera posguerra. El belmontismo fue un “ismo” estético contemporáneo de otras vanguardias, como el surrealismo, el cubismo, el futurismo, etc. Y, si vamos, más lejos, a nadie le extraña que, bajo el reinado de Fernando VII, que promovió y persiguió, alternativamente, a realistas y apostólicos, la Fiesta fuera prohibida y después, mereciera una Escuela de Tauromaquia en Sevilla o que, bien visto, la toma de las ganaderías a manos del hidalgo burgués y, hasta entonces, en poder de la aristocracia y del clero, resultara ser una premonitoria desamortización”

“Pero esos ejemplos, entre los muchos que podrían citarse, son simples aproximaciones. Es más contundente seguir el devenir del empresariado en España, desde el siglo XVIII a nuestros días, siguiendo la transformación de la empresa taurina, cuando el sistema productivo español radicaba en las fincas, arcaicas explotaciones agropecuarias, y la explotación de las plazas estaba en manos de las antiguas maestranzas, de las juntas de hospitales, de las corporaciones locales. Entonces, el empresario de toros eres un pequeño concesionario que, en ocasiones, sólo detentaba la contrata de uno o varios tendidos para su comercialización pública (el vicio nacional de no pagar en los toros es una cuestión de prestigio social que procede de esta época)”

“Su expansión y desarrollo coincide con el de la pequeña empresa, nacida en los intersticios consentidos por la comercialización de los productos agrarios y la permisividad de los gremios. La atomización de empresas taurinas pervivió en el campo hasta el éxodo rural de los años cincuenta de nuestro siglo y, en las urbes, hasta finales del XIX. Ello permitió a toreros y ganaderos ser los grandes señores del negocio durante la pasada centuria y un poder absoluto a José y Juan, que sólo tuvieron enfrente a muchos, dispersos y pequeños empresarios”

“En la década de los 20, surge, por fin, la empresa taurina, el empresario capaz de conseguir la contrata de varias plazas y, Pagés, que incluso obtiene para él y su descendencia la explotación de la Maestranza de Sevilla, es el símbolo paradigmático de todos ellos. Más tarde vendrían las grandes familias: Chopera, Jardón, Balañá… Fueron todos ellos excelentes aficionados, inteligentísimos taurinos, que comenzaron su verdadera expansión en los años 40, cuando las administraciones locales habían dimitido de sus funciones”

“La libertad de movimientos que se permitió en los 50, a patronos, y el desarrollo económico de los 60, consagraron su conquista y la configuración de una oligarquía ya libre del acoso impuesto por dos grandes apoderados, Domingo González “Dominguín” y José Flores “Camará” que, con la fuerza de Luis Miguel y Manolete, mandaron en la fiesta y fueron, intermitentemente, grandes empresarios”

“Joselito El Gallo, El Rey de los Toreros”: un libro de coleccionista firmado por Paco Aguado

En 1999, la editorial Espasa-Calpe publica el libro “El Rey de los Toreros”. A lo largo de más de 400 páginas, Paco Aguado hace un repaso fascinante de la carrera de José Gómez Ortega, Joselito El Gallo, uno de los toreros más importantes de la historia de la tauromaquia. Es complicado encontrar ejemplares de la obra, cuya reedición ha sido solicitada por numerosos aficionados a través de las redes soiales. Aguado se sentó hace algunos años con Canal Plus Toros (hoy Toros TV) y repasó los ingredientes centrales del libro. Destacamos algunas de sus declaraciones sobre la obra.

Se da por sentado que Juan Belmonte es el creador del toreo moderno, pero cuanto más indagas acabas descubriendo que las aportaciones de Joselito El Gallo fueron tanto o más importantes. Hablamos, además, de aportaciones dentro y fuera del ruedo: cambió el toreo pero también las estructuras de la Fiesta. 

La mítica figura de Belmonte ha tapado la dimensión de Joselito. Pero, para llegar a desentrañar la verdadera relevancia que tuvo El Gallo, hace falta estudiar muchos textos, muchas crónicas… además de reunirse con ganaderos y toreros de la época. 

Se le considera el último torero de la época antigua, como el final de la lidia sangrienta y dura del siglo XIX que da pie al espectáculo artístico que es la corrida de toros del siglo XX, ligado a la figura de Belmonte. En mi opinión, esa evolución vino de la mano de ambos. De hecho, creo que el toreo moderno es una fusión de las aportaciones de ambas. 

Joselito cambió la concepción ganadera, con una nueva interpretación del toreo que requería otro tipo de toro. También influyó en las empresas, por ejemplo planteando la ampliación de aforo de las plazas. Además, determinó una nueva forma de administrar la carrera del torero. Tenía una visión de futuro. 

Protagonizó 670 tardes, en las que estoqueó 1.530 toros. Se encerró 23 tardes. Basaba su temporada en las principales Ferias. En Madrid comparece 81 tardes (11 orejas y un rabo), 64 en las distintas plazas de Barcelona, 58 en Sevilla, 55 entre Bilbao y San Sebastián, 49 en Valencia… 

Crece en un entorno muy taurino y se convierte en un niño prodigio del toreo. La transmisión oral de entonces era muy importante: no había escuelas taurinas, cintas de vídeo, retransmisiones televisadas… De modo que Joselito demostraba una gran capacidad de asimilación. Tras muchos años deslumbrando como becerrista y novillero, toma la alternativa con apenas 16 años y tiene un impacto enorme. Aquello supuso un gran vuelco para el escalafón. 

Por aquel entonces, después del enorme peso que adquirió Guerrita, vuelve a cambiar el equilibrio de poder y los ganaderos retoman el timón en los despachos. Pero el éxito de taquilla de Joselito le permite dar la vuelta a aquella situación y convertirse en un torero que manda en el toreo. 

Joselito venía de un entorno económico poco favorecido, pero su hermano Rafael empezó a despuntar en el escalafón y a ganar dinero. Como Bombita vetaba a Rafael, Joselito se obsesionó con él, lo que explica que compartiesen cartel 257 tardes. También alternó 154 veces con su hermano Rafael y otras 139 con Rodolfo Gaona. 

En el ruedo tenía una enorme capacidad, aprovechaba muy bien los terrenos y las querencias, sabía resolver los problemas de aquellos toros de embestida menos definida… En banderillas era un espectáculo. Su repertorio capotero era muy variado. Y en la muleta tenía mucho poder. Con apenas 17 o 18 años, reunía suertes antiguas y desarrollaba el toreo en redondo que hasta entonces apenas se había desplegado. 

En 1915 torea su primer mano a mano con Belmonte. Fue en la plaza de toros de Málaga. Es la primera vez que se anuncia como Joselito y no como Gallito, que era su nombre artístico. En un primer momento, Joselito pensó en acabar con él y dominar la Fiesta en solitario. Muy inteligentemente, toma nota de lo que ocurrió con Guerrita, que dominó sin rival y acabó aburriendo al público. Joselito se da cuenta que Belmonte no es tanto su rival como su complementario. Por eso, empieza a tomarle como su protegido. 

Se decía entonces que no había ninguna corrida en la que no estuviese presente la mano de Joselito. Imponía todas sus condiciones, influenciaba en los carteles… Sus partidarios se enfrentan con los de Belmonte. En aquella época hay un partidismo exagerado entre “gallistas” y “belmontistas”, sobre todo en Sevilla. Pero ellos tenían un trato amistoso. Se llevaron muy bien. Belmonte confió siempre en Joselito. Viajaban juntos a las Ferias, conversando en el mismo vagón hasta llegar a la estación, punto en el que se separaban para que no se les viese juntos. 

Joselito es el máximo responsable de encontrar el toro que necesitaba el toreo moderno que estaba apareciendo de la mano suya y de Belmonte. Su influencia en la ganadería es vital para el desarrollo del toro del siglo XX. Hay una diferencia entre el toro antiguo y el moderno. Joselito era un torero dominador, que podía con los toros de todas las ganaderías, pero fue desdeñando los hierros antiguos en busca de la bravura moderna. En su primera temporada mata nueve corridas de Miura, pero en su último año apenas estoquea un encierro de Zahariche. Las faenas pasan de volcarse en el primer tercio a centrarse en el tercer tercio. Los ganaderos ya llevaban algunos años ampliando el criterio, pero fue con Joselito cuando se produce un vuelco clave. 

Se pasaba el invierno encerrado en el campo. Era amigo íntimo de los ganaderos. Participaba en los tentaderos, en la selección… Y conduce a un toro más completo, que embiste con más profundidad, con más recorrido en la muleta… Pasamos del toro de la corrida como lucha al toro de la corrida como arte. Y Joselito está en el centro de esa evolución ganadera. 

Es paradójico, pero la Edad de Oro es una de las épocas en las que se dieron menos toros. Había apenas 40 toreros en el escalafón y la gran mayoría sumaba muy pocos contratos. Lo único que interesaba era ver a Joselito y a Belmonte. Gallito bloqueó el ascenso de toreros más similares a su corte, como Gaona. Sin embargo, sabía que la irregularidad de Belmonte era un buen contrapunto a su regularidad, por eso protegía a quienes muchos veían en su rival. 

Eran años de masificación en la participación política y social. Joselito capta ese cambio y promueve un aumento del aforo de las Plazas de Toros, bien construyendo nuevos recintos, bien ampliando la capacidad de cosos ya existentes. En Sevilla decide impulsar una nueva Plaza, la Monumental, que supuso un auténtico reto al poder de las élites de la ciudad, personificadas en la Maestranza. 

Aquella época era compleja para el transporte, el grueso de los desplazamientos había que hacerlos en tren. Joselito era un maestro de la logística, lograba sumar más de 100 contratos a pesar de la menor comodidad de aquellos viajes. Toreaba tres o cuatro fechas en cada Feria importante, apoyándose en su enorme capacidad para administrar y organizar la temporada. Además, contaba con un hombre, Juan Soto, encargado de reseñar en el campo las corridas que iba a lidiar durante la temporada. 

Hubo una reunión en el Hotel Palace de Madrid. Los empresarios pretendían plantarse frente a él, exigirle una reducción de honorarios… Joselito se plantó en aquella cita y les espetó que iba a tomarse un café a Lhardy y que, a su regreso, esperaba que la reunión estuviese disuelta. En efecto, cuando regresó se habían marchado todos. Sabía manejarse dentro de la Plaza, pero también en los despachos. Dominguín y Camará son los primeros apoderados modernos, pero sus prácticas son básicamente la continuación de las estrategias que desplegó Joselito. 

Los públicos empiezan a hartarse de Joselito cuando Belmonte se casa en Lima y se retira temporalmente de los ruedos. Llega la soledad del triunfador, una exigencia mucho mayor que, al contrario que en los años de competencia, le granjea un número creciente de críticas. En la prensa especializada, Gregorio Corrochano pasa de ser uno de sus grandes valedores a cargar contra él con mucha fuerza, un giro que coincide con la construcción de la Monumental de Sevilla. A esto hay que sumarle la muerte de su madre, el enfado con su hermano Rafael por su decisión de no retirarse… Gallito llevaba el peso de la tauromaquia casi en solitario y, en mi opinión, todas aquellas circunstancias le sumen en una depresión. 

Corrochano se encuentra con Corrochano en una comida que busca apaciguar las críticas tan duras y perjudiciales que estaba sufriendo por aquel entonces. En ese almuerzo se acuerda su participación en Talavera. La víspera, Joselito torea en Las Ventas junto a Belmonte. Ese día, un grupo de aficionados insulta a ambos toreros en el patio de cuadrillas. Les llamaban “ladrones”. Ese día hubo broncas, silbidos, almohadillazos… Joselito sale muy deprimido y sacudido de Madrid, sugiriendo incluso a Belmonte la posibilidad de retirarse temporalmente.

Su muerte en Talavera es el triste final de una carrera corta, pero muy intensa. De los 16 a los 25 años, modernizó el toreo más que ningún otro matador. Quizá la figura de Belmonte es más artística y más romántica, pero la vida y obra de Gallito me lleva a concluir que el verdadero inventor del toreo moderno fue él. 

Curro Romero lidera el ranking de paseíllos realizados en La Maestranza, con 181 corridas

Circula por internet un ranking que jerarquiza el número de paseíllos realizados en La Maestranza a lo largo del siglo XX. En cabeza, Curro Romero, con 181 corridas en el coso sevillano.

1. Curro Romero (alternativa: 19.04.1959), 181.

2. Rafael Gómez “El Gallo”, (29.09. 1902), 79.

3. Manuel Jiménez “Chicuelo” (28.09. 1919), 76.

(Rejoneo: Ángel Peralta (01.05.1949), 59.)

4. Ricardo Torres “Bombita” (15.04.1900), 56.

5. Juan A. Ruiz “Espartaco” (19.04.1980), 55.

6. Manolo Cortés (15.04.1969), 54.

7. José Antonio Campuzano (29.04.1973), 53.

8. Juan Belmonte (12.04.1914), 52.

9. Pepe Luis Vázquez (29.09.1940), 51

REJ. Rafael Peralta (17.04.1960), 47.

10. Emilio Muñoz (22.04.1979), 44.

11. Manolo Vázquez (06.10.1951), 41.

12. Manuel Ruiz “Manili” (24.04.1976), 41.

13. José Gómez “Gallito” (28.09.1912),40.

14. Antonio Ordóñez (29.09.1951), 40.

15. Rafael de Paula (12.10.1966), 40.

Perera promueve la celebración de los 90 años de la “Generación del 27”

El torero Miguel Ángel Perera y la Cátedra Ignacio Sánchez Mejías de Comunicación de la Universidad de Sevilla rendirán homenaje el próximo 13 de diciembre a la Generación del 27 con motivo del noventa aniversario de su conformación como tal, un hecho que se sitúa en el acto de homenaje a Luis de Góngora celebrado en el Ateneo de Sevilla en diciembre de 1927 y donde participó buena parte de los componentes más notables de aquel movimiento intelectual, considerado como la Edad de Plata de la literatura española.

El Ateneo hispalense será escenario de este nuevo encuentro en el que participarán, entre otros, el tenor Plácido Domingo, el actor Juan Echanove, el filósofo Fernando Savater, el cantaor flamenco José Mercé, el poeta Carlos Marzal y el director de la Fundación Centro Cultural de Belem en Lisboa, Elissio Summavielle.